Las drusas son uno de los elementos más especiales de todo el universo. Las más habituales, y, además, las más efectivas, son las drusas de cuarzo amatista y citrino.

 

Se trata de un conjunto de cristales de una sola punta cada uno de ellos, los cuales parten de una misma base. Cada una de estas puntas tiene su propia luz individual, aunque colabora en el aura de luz global junto con el resto de puntas. De esta manera, alrededor de las drusas se crea un arco de luz muy potente y con cualidades mágicas.

 

 

 

¿Para qué sirven las drusas?

 

Las drusas tienen un amplio abanico de utilidades.

 

Purificar el ambiente: si por ejemplo has tenido una discusión muy fuerte con un ser querido en un determinado espacio, pongamos en el salón de tu casa, debes purificar ese ambiente para expulsar la energía negativa y que esta no se quede estancada en la vivienda. Pues bien, en ese proceso de purificación necesitarás una drusa. Puedes colocarla en una estantería del salón junto con una vela blanca para aportar paz y armonía al ambiente.

Meditar: la meditación es indispensable para un excelente estado de salud, tado físico como mental. Meditando 15 minutos todos los días, tu vida dará un giro de 180º hacia la felicidad y el bienestar. Durante la meditación, las drusas son un elemento que aportan muchísima paz y serenidad; justo lo que necesitas para dejar tu mente en blanco y olvidarse de las preocupaciones. Te ayudarán a sentirte mejor contigo mismo.

Las drusas atrapan la negatividad; un punto a tener muy en cuenta ya que actualmente las envidias y los celos son cada vez más habituales. Además, tienen el poder de transformar esa negatividad en energía positiva, de manera que purifican tanto el espacio en el que se encuentran como las personas que las rodean.

 

Las Drusas son un excelente elemento, para tener en el hogar o el área de trabajo.

Atrapan la negatividad, y las transmutan en energía positiva para purificar el área donde se encuentran. 

Adicionalmente, se cree que pueden aliviar el estrés emocional en el espacio donde son colocadas; además de anular la radiación de equipos electrónicos; y promover los estados de concentración, meditación y relajación

Otra de las ventajas de las drusas, es su capacidad para purificar y recargar (energéticamente) otros cristales. Basta con colocar las piezas sobre la drusa o la geoda, por unas 2 horas y estarán listas para usarse. 

Las Drusas son pequeñas, son ideales para el equilibramiento y armonía de los chakras. Colocándolas en estos puntos energéticos, notaremos rápidamente su armonización y equilibrio en nuestro sistema energético.

Su uso en casa o en lugares laborales está altamente indicado para producir cambios importantes en la energía del ambiente. La que mayor demanda tiene es la drusa de amatista, por su poder sanador ayuda a estimular la energía de las personas que están en contacto con ella. Simplemente el hecho de estar en la misma habitación donde ésta se encuentre, se puede lograr potenciar hasta en un 300% el nivel de vitalidad de una persona. 

 

 

 

 

DÓNDE COLOCAR LAS DRUSAS 

El lugar ideal para colocar las drusas es en la sala (o el espacio donde suele congregarse la familia con regularidad), en estanterías, mesas o en las esquinas de la estancia.

Lo mismo aplica para las oficinas y espacios de negocios. Si te dedicas a la sanación espiritual o terapias alternativas, puedes colocar las drusas y geodas de amatista en tu altar particular.