El ónix negro es una piedra que pertenece al cuarzo (a la familia del cristal de roca). Esta es una poderosa piedra de protección, absorbe y transforma la energía negativa, y ayuda a prevenir la fuga de la energía personal, así como al desarrollo de la fuerza y resistencia física y emocional, especialmente cuando se necesita apoyo en momentos de estrés, confusión o dolor. El ónix negro fomenta la toma de decisiones prudentes.

 

Utiliza el ónix negro para fomentar la felicidad y la buena fortuna, porque es una piedra vigorizante y puede proporcionar apoyo en cuestiones de autodisciplina. Ademas este mineral ayuda a mantener los recuerdos físicos y es de gran ayuda en los procesos de curación de heridas o de vidas pasadas. Es maravilloso para la meditación y el sueño.

 

En su poder vibratorio posee la capacidad de estabilizarnos, mitiga el terror a lo desconocido.

Muy utilizado para personas que sufren melancolía.

Genera perseverancia y humildad.

Controla las pasiones, protege contra accidentes.

Era frecuentemente utilizada como amuleto para reforzar y agudizar la vista.

Tiene la capacidad de conectarnos con la tierra, y para ese propósito deberíamos llevarla siempre encima.

Es indispensable para las personas sensibles a los cambios de temperatura y para quienes se esfuerzan en obtener grandes logros.

 

En el plano físico es ideal para los disturbios circulatorios y los de audición.

Ayuda a curar constipados, resfriados y gripes.

Además es un excelente anticonvulsivo, antitusivo, tónico, fortificante y emoliente.

Fortalece la piel, las uñas, el cabello y sana llagas purulentas.

Es importante limpiarla cada vez que se la utilice, y no debería utilizarse junto con otras piedras, ya que emite sus propias vibraciones de una forma muy marcada.

 

El Ónix equilibra las polaridades masculinas y femeninas, fortalece los huesos, energía sexual, fortalece uñas y cabello, evita preocupación sobredimensionada, actúa sobre el chakra raíz.

Desarrolla auto aceptación, autenticidad, sinceridad, relajación, encuentro con la propia identidad, sana ambición y sana esperanzas. Corrige la excesiva competitividad, la indecisión y la volubilidad, ansiedad e hiperexcitación, hipocondría, dificultades digestivas, dispepsia e hiperacidez, convulsiones, epilepsia y oculares.

Para vencer los efectos de los shocks.

Da sabiduría y potencia las transformaciones.

 

 

A nivel físico:

Fortalece los sistemas estructurales de los huesos y los dientes, cabello, piel y uñas. Aumenta la resistencia general y el autocontrol. El ónix debe ser descargado (limpiado) con agua corriente, dos veces al mes. Esta piedra se puede volver a recargar junto a un cristal de roca.

 

Valioso en tiempos difíciles o confusos de nuestra vida. Absorbe y transforma el exceso de intensidad emocional. Ayuda a suavizar la “montaña rusa” de emociones que en un momento determinado se puede producir.

 

El Ónix proporciona y regala alegría, simpatía, encanto personal y seducción. La magia del pasado trabajó mucho con ella en forma positiva, pues servía para disipar el malhumor y dar paso a la tranquilidad, calmando el nerviosismo y relajando las tensiones. Ofrece un fuerte poder en quien las usa, médicos, sanadores, etc., especialmente por su capacidad estabilizante que ayuda en los chakras para sus desbloqueos energéticos. Para tales desbloqueos son ideales de ónix.

Ayuda a pensar objetivamente. Para la melancolía y la depresión.

Signos afines a la piedra: Sagitario y Aries.

Colocar un ónix engarzado colgando del cuello para que aflore en nosotros la paz; eliminar los sentimientos de culpabilidad y prevenir cualquier tipo de enfermedad mental.

Colocar un ónix durante diez minutos diarios, acostados y en estado de relajación, dos dedos por debajo del ombligo para prevenir cualquier enfermedad física y potenciar el bien de todo nuestro cuerpo.

Colocar un ónix durante diez minutos diarios, acostados y en estado de relajación, en el centro de la frente (entre las dos cejas), para combatir o prevenir las depresiones o la tristeza.

Colocar un ónix durante diez minutos diarios, acostados y en estado de relajación, sobre el ombligo, para prevenir o curar las enfermedades del riñón.

Conocido también como Onice, es un mineral similar al ágata. Se presenta en varios colores. Se compone de capas rectas y paralelas de calcedonia y ópalo. Estabiliza la energía, trayéndola de vuelta al cuerpo físico. Equilibradora. Piedra protectora. Envía las energías negativas externas a otra dimensión. Da valor y fuerza. Infunde voluntad.

El Ónix otorga confianza en sí mismo, ego sano, favorece extroversión, oído, pensamientos analíticas. Contra epilepsia, depresión y melancolía. Ronquera. En su poder vibratorio posee la capacidad de estabilizarnos, mitiga el terror a lo desconocido. Favorece la meditación. Muy utilizado para personas que sufren melancolía. Genera perseverancia y humildad. Controla las pasiones, protege contra accidentes.

Era frecuentemente utilizada como amuleto para reforzar y agudizar la vista. Tiene la capacidad de conectarnos con la tierra, y para ese propósito deberíamos llevarla siempre encima. Es indispensable para las personas sensibles a los cambios de temperatura y para quienes se esfuerzan en obtener grandes logros.

Tiene capacidad estabilizante que ayuda en los chacras para sus desbloqueos energéticos. Para tales desbloqueos son ideales los discos de ónix 

Para calmar las pasiones del amor. También en la India y Persia la consideran como un potente amuleto contra el mal de ojo, la envidia respecto de una relación de pareja y los celos desmedidos.

Absorción y transmutación de las vibraciones.

Es muy útil para rechazar energías negativas, nuestras o ajenas. 

Equilibra el cuerpo y la mente.

Mejora nuestro contacto con el mundo exterior.

Nos da seguridad en nosotros mismos y nos protege contra envidias.

Es útil en la curación de enfermedades glandulares.

Piedra protectora.

Protección:

Una buena piedra para emprendedores e inventores, para repeler la energía negativa en torno a otras opiniones o ideas de la gente.

Cambio:

Ayuda a liberar viejas y patrones que ya no nos sirven. Proporciona visiones y orientación a través de la meditación y los sueños.

Propiedades mágicas ónix

fuerza, resistencia, constancia, permanencia, tenacidad, firmeza, durabilidad, valor y autocontrol.

 

El ónix negro está bajo la regencia de Plutón, que se encarga de todos los de la vida y la muerte, de los cambios y las transformaciones. Es una piedra excelente para despojarnos de todos los miedos.